JOSÉ MÁRQUEZ SÁNCHEZ, NUEVO LÍDER DE CTM EN PUERTO PEÑASCO

  • Rinde protesta ante el líder estatal de la central obrera, Javier Villarreal Gámez, en Consejo General Extraordinario para interinato que cubrirá hasta el día 14 de agosto de 2019.
  • 23 de las 28 Organizaciones debidamente acreditadas en la Federación de Puerto Peñasco ratificaron la decisión tomada por la Comisión de Contraloría y Justicia de ese municipio.

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En la búsqueda y el respeto a la legalidad y aplicación de la norma estatutaria, el Comité de la Federación de Trabajadores del Estado de Sonora, CTM que encabeza el Diputado Javier Villarreal Gámez, realizó Consejo General Extraordinario en Puerto Peñasco.

Acompañado del Secretario de Organización estatal, Oscar Ortíz Arvayo, Héctor Robles Núñez de CTM Hermosillo así como varios integrantes del comité, Villarreal Gámez reconoció que aunque ha habido diferencias en los últimos meses en la organización local ya conocidas por la opinión pública, la postura es siempre regirse por lo que establecen los Estatutos.

“La Comisión de Contraloría y Justicia fue la responsable de emitir el dictamen relativo a este conflicto, mismo que fue impugnado, por lo que dicho dictamen tuvo que ser ratificado en este Consejo” añadió.

Por ello, y ante centenas de cetemistas, Javier Villarreal tomó protesta como nuevo Secretario General a José Márquez Sánchez, quien dijo, tiene una gran trayectoria y probada experiencia, “sin duda será de gran ayuda en consolidar la unidad y en avanzar en los retos que hay para los trabajadores puertopeñasquenses, hay muchas quejas especialmente con el servicio de salud, Infonavit, Fonacot, Afores, etc.

“Otro tema importante sin duda, es el del transporte, que se vigile la legalidad, que no se desplace a los trabajadores de la región, que no vengan a dejarlos fuera ahora que hay obras importantes como el home port” dijo el líder cetemista.

Asimismo, recordó que la central obrera ratifica su compromiso partidista con el PRI, en la búsqueda de un candidato que garantice recuperar la alcaldía de Puerto Peñasco y permita trabajar en la búsqueda de soluciones a la ciudadanía.

Estuvieron presentes los integrantes del Comité Estatal de la CTM, así como los dirigentes de la CTM en Hermosillo Héctor Robles Núñez, Aurelio Esquer de SLRC, y José Ramón Gastélum de CABORCA, de igual forma funcionarios de los tres niveles de Gobierno.

El evento se efectuó en el Auditorio Municipal Gerardo Portugal Martínez y la inauguración a cargo de Aidé Yaraceth Verduzco, Representante del Presidente Municipal y la Clausura a cargo del Presidente Del PRI Municipal, Ezequiel Camacho.

Grandes retos de la robótica

“Un robot no hará daño a los humanos, tiene que cumplir sus órdenes y debe proteger su propia existencia sin que entre en conflicto con lo anterior”. Estas son las tres leyes de la robótica que estableció Isaac Asimov para sus novelas de ciencia ficción hace más de medio siglo.

Ahora, en la realidad, un panel internacional de expertos ha identificado los diez grandes retos a los que se enfrenta la robótica, un decálogo de obstáculos a superar que, si se consigue, tendrá un enorme impacto científico, político y socioeconómico en nuestra sociedad en los próximos cinco o diez años. El estudio, publicado en la revista Science Robotics, se basa en un cuestionario on line abierto al público a finales del año pasado.

1. Según los resultados, el primer desafío es conseguir materiales y esquemas de fabricación innovadores para crear una nueva generación de robots multifuncionales, eficientes en el uso de energía, que ejecuten sin fallos sus tareas y tan autónomos como los organismos biológicos.

2. Estos también han inspirado la fabricación de robots biohíbridos y bioinspirados, pero todavía queda camino por delante para que funcionen como los sistemas naturales. Algunos de los objetivos son trasladar los principios fundamentales de los seres vivos a las reglas de diseño en ingeniería, así como lograr integrar componentes vivos en estructuras sintéticas.

3. Otro reto importante es cómo obtener energía suficiente y duradera para mover las máquinas. Para ello hacen falta nuevas fuentes energéticas, tecnologías de batería que ayuden a resolver el problema y sistemas que permitan operar a los robots móviles durante mucho tiempo.

4. Entre este tipo de robots figuran los enjambres de robots, una tendencia en robótica destinada a crear unidades modulares más simples y menos costosas que los robots más grandes, pero que lleguen a ser tan eficaces como ellos en la ejecución de tareas.

5. Los expertos en robótica también se tendrán que esforzar para crear máquinas capaces de navegar y explorar en entornos extremos apenas conocidos, como las profundidades marinas. En esos ambientes hostiles la habilidad para adaptarse, recuperarse de los fallos y aprender es esencial.

6. El aprendizaje, el aprender a aprender, es precisamente uno de los objetivos de otro de los grandes desafíos: la inteligencia artificial (IA) aplicada a la robótica, donde también se investiga el reconocimiento avanzado de patrones y el razonamiento basado en modelos, además de tratar de generar inteligencia con sentido común.

7. Por su parte, en el ámbito de la biomedicina, las interfaces cerebro-computadora (BCI, por sus siglas en inglés) son otro de los campos en los que habrá que avanzar para controlar sin fisuras las neuroprótesis, los dispositivos de estimulación eléctrica funcional y los exoesqueletos.

8. De hecho, otra de las metas es que en la denominada robótica médica se adquieran niveles cada vez más altos de autonomía de las máquinas, así como desarrollar una microrobótica ajustada a las demandas reales de los pacientes sin olvidar en ningún caso los temas legales y éticos.

Robots integrados en la sociedad de los humanos

9. Estos también estarán presentes en otro gran reto: la adecuada interacción social de los robots para tratar que comprendan las complejas dinámicas sociales humanas, las normas morales y que se puedan integrar verdaderamente en nuestra vida social, mostrando empatía y comportamientos sociales naturales.

10. De hecho, el desafío final es abordar las cuestiones éticas y de seguridad en las innovaciones robóticas, que, según los investigadores, deben aplicarse en las políticas y las normas sociales lo antes posible, mientras que las tecnologías aún son incipientes.

Los autores reconocen que quedan otros ‘subtemas’ pendientes, pero consideran que los incluidos en su decálogo son los más importantes. Y respecto al creciente miedo social sobre una posible toma de control por parte de los robots, el autor principal, Guang-Zhong Yang, del Imperial College de Londres, recuerda: “Los humanos, y no la tecnología, son a la vez el problema y la solución, y seguirán siéndolo en el futuro”.

Fuente: SINC

Diques submarinos para contener glaciares y la subida del mar

La construcción de megaestructuras de arena y piedra podría ser capaz de estabilizar los glaciares continentales en mayor riesgo de colapsar y elevar catastróficamente el nivel del mar.

Es la conclusión de Michael Wolovick, un postdoctorado de glaciología en la Universidad de Princeton, que ha pasado dos años estudiando si un conjunto de proyectos de geoingeniería específicos podrían resistir el peor aumento del nivel del mar durante siglos, dando a las personas tiempo para adaptarse al cambio climático y posiblemente revertirlo.

Según informa The Atlantic, Wolovick está explorando si la construcción de muros subacuáticos en la desembocadura de los glaciares más inestables del mundo -miles de toneladas de arena y piedra que se extienden a lo largo del lecho marino- cambiaría la forma en que esos glaciares responden al calentamiento del océano y la atmósfera, ralentizando drásticamente o revirtiendo su colapso. .

Si funcionan como se ha planeado, estas grandes paredes podrían hacer que los glaciares duren hasta 10 veces más de lo que lo harían sin ninguna actuación sobre el terreno. En simulaciones rudimentarias, las paredes hacen que un glaciar que colapsaría en 100 años dure otro milenio.

Wolovick presentó su trabajo, pensado para los grandes glaciares de la Antártida y Groenlandia, en la reunión anual de la Unión Geofísica Americana, celebrada en diciembre.

Fuente: Europa Press

Las piedras preciosas guardan mensajes del corazón de la Tierra

Por el año de 1920, Justo Daza, un minero experimentado, y Fritz Klein, un ingeniero en minas, se abrían paso por las empinadas terrazas montañosas de Chivor, un legendario sitio de esmeraldas en el noreste de Colombia. Rompían rocas con grandes varas de metal y explosivos que introducían en hoyos taladrados. Buscaban nuevas vetas de esmeraldas y no encontraban ninguna.

“Vámonos de aquí”, dijo Klein. “Esta zona está muerta”.

“No, no, no”, insistía Daza. “Aquí hay esmeraldas, lo sé”.

Klein se encogió de hombros. “Bueno, un intento más, pero es el último”.

Elevaron la dosis de explosivos y abrieron un hoyo que reveló prometedores destellos de una veta mineral. Klein metió el brazo en el hueco y comenzó a hurgar por ahí. Pescó pedacitos de cuarzo, feldespato y apatita —un mineral de fosfato como el que se encuentra en huesos y dientes—.

Exploró más profundamente, hasta que por fin su mano atrapó algo grande, denso, pluriforme y electrizante. Incluso sin ver, Klein sabía que había encontrado “oro” verde.

Los buscadores habían desenterrado lo que se llamaría la esmeralda Patricia: un sorprendente cristal de doce caras, más o menos del tamaño de una lata de sopa, con un peso de 632 quilates y un color verde tan puro y vívido que jurarías que la piedra realiza la fotosíntesis.

Klein vendió su hallazgo en decenas de miles de dólares, mientras que el colombiano Daza “recibió diez dólares y una mula”, dijo Terri Ottaway, el curador del museo en el Instituto Gemológico de Estados Unidos.

Aunque quizá el mayor beneficio fue para el público: más tarde la piedra fue donada al Museo de Historia Natural de Estados Unidos en Nueva York y, hoy en día, la esmeralda Patricia sigue siendo una de las esmeraldas más grandes sin cortar del mundo. Será la estrella cuando la remodelación de las salas de gemas y minerales del museo concluya en 2019.

En su belleza cruda y de pilar, Patricia encapsula una característica a menudo ignorada de las gemas, en especial las que consideramos “preciosas”: diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas. Podemos codiciar las piedras como adorno personal y presumir un estatus; podemos imbuirlas de ideas románticas, exóticas y del titileo del atraco de joyas hollywoodense.

Sin embargo, su poder real reside en lo que revelan sobre el dinamo que las forjó: el planeta Tierra.

Para los científicos, una gema es un mensaje en una botella, excepto que el mensaje es la botella misma, una pista brillante de las fuerzas físicas, químicas y tectónicas extremas que operan en la profundidad del planeta.

Lo que es más, muchas de las cualidades que ayudaron a volver prominentes a las “cuatro grandes” (diamantes, rubíes, zafiros y esmeraldas) en primer lugar —su dureza excepcional, su rareza, así como la profundidad y el brillo de su color— también son clave para el valor científico de las joyas.

Las piedras preciosas nacen de la lucha, de matrimonios forzosos entre elementos químicos hostiles, y son lo suficientemente duras para sobrevivir a cataclismos que arrasan con todo a su alrededor.

“La Tierra es un laboratorio químico increíble y gigante, y un lugar sucio donde se forman los cristales”, dijo Jeffrey Post, curador de la Colección de Gemas y Minerales del Museo Nacional Smithsoniano. Sin embargo, esas impurezas les otorgan a las gemas su color y carácter “y nos dan a nosotros información vital sobre las estructuras de los cristales”.

Las reglas de la ciencia gemológica no están grabadas en piedra. Recientemente, los investigadores se han maravillado al descubrir que algunos de los diamantes más grandes y valiosos del mundo, que se llegan a vender en cientos de millones de dólares, se originaron a 400 kilómetros o más por debajo de la superficie, el doble de la profundidad calculada con anterioridad para los depósitos de diamantes.

Algunos diamantes resultan ser sorprendentemente jóvenes, de mil millones de años, en vez de la edad promedio para los diamantes, de dos o tres mil millones de años. Otros investigadores han vinculado la creación de rubíes con los choques entre masas continentales y proponen que las joyas rojas se llamen “gemas de placas tectónicas”.

Un equipo de la Universidad de Columbia Británica analizó unos depósitos de zafiro descubiertos hace poco en el territorio Nunavut, en Canadá, y concluyó que las piedras de ese lugar habían sido generadas por una novedosa “receta” geoquímica diferente de cualquiera descrita para la formación de zafiros de otras partes del mundo.

Tienes que empezar con sedimentos de tierra caliza que contengan las impurezas minerales correctas —¡la nefelina no puede faltar!— y luego exprimes y calientas la masa rocosa a 800 grados Celsius. Añades fluidos y la dejas enfriar. Por último, justo cuando el creciente ensamblaje mineral muestra señales de inestabilidad, le inyectas de nuevo fluido y guardas el cristal. El tiempo total de cocción son aproximadamente 1750 millones de años.

“Si falta un paso”, dijo Philippe Belley, un geólogo de la Universidad de Columbia Británica, “no obtendrás zafiros”.

En el pasado, los geólogos a menudo desdeñaban las piedras preciosas, calificándolas de baratijas, y a la ciencia gemológica, de oxímoron. “Las gemas se consideraban burdos materiales comerciales, indignos de un académico”, dijo George Harlow, curador de Ciencias Terrestres y Planetarias en el Museo de Historia Natural de EE. UU.

Más recientemente, los geólogos han logrado ver la luz (refractada). “Mis colegas saben que un curso de piedras preciosas como parte introductoria de la educación universitaria es bueno para enganchar”, dijo Harlow. Post, del Smithsoniano, lo llama ciencia disimulada. “Es una gran forma de hacer que la gente se acerque”, dijo. “Si pones un letrero con la palabra ‘Geología’, nadie llega, pero si dices: ‘Camino hacia el diamante Hope’, todos quieren saber más”.

Harlow sugirió que las piedras preciosas obtuvieron muy buena reputación en parte por su asociación con el oro. Dado que son piedras insolubles, terminaron concentradas al fondo de las camas de ríos, a menudo cerca del similarmente insoluble oro. Enaltecido como decoración de gobernantes y reyes, ¿por qué no lo serían también las piedras brillantes encontradas junto a él?

La palabra diamante se deriva de los términos griegos para “indestructible” y “lo que no puede ser domado”, dijo Harlow, “y esas propiedades metafísicas atribuidas hacían que el gobernante se viera aún más importante”.

Los diamantes no son indestructibles, pero son la sustancia más dura conocida y se les ha dado la calificación de 10 en la escala de dureza de Mohs en cuanto a su resistencia a las rayaduras. Detrás de la imposibilidad de alterar un diamante, está su estructura de tres dimensiones, un repetitivo entramado cristalino de átomos de carbón, cada uno unido fuertemente a cuatro vecinos arriba, abajo y a ambos lados.

Convencer a una gran cantidad de átomos de carbón de unir sus extremidades en todas las direcciones requiere fuertes latigazos de mucho calor y presión, como hasta hace poco solo podía suceder debajo de la superficie terrestre. En teoría podría decirse que el manto de la Tierra, que se cree contiene cerca del 90 por ciento del suministro de carbón del planeta, brilla porque contiene tantos diamantes en distintas etapas de formación.

Sacar esas piedras a la superficie en un estado en el que puedan usarse como joya es otro asunto. Los diamantes deben surgir de abajo rápidamente —por ejemplo, a través de una erupción volcánica— o terminarán como carbón.

Los investigadores también pueden fabricar diamantes en el laboratorio, aunque los resultados a menudo se destinan más a la industria que a una tienda Tiffany. Sin embargo, hay que aclarar que los científicos tampoco pueden, ni remotamente, crear algo tan celestial como el diamante Hope, el diamante azul más grande del mundo con toda una historia detrás.

Fue descubierto en India; se vendió al rey de Francia Luis XIV en 1668; fue robado durante la Revolución francesa; reapareció cincuenta años después en la colección del banquero holandés Henry Philip Hope —de ahí su nombre—; fue vendido por el heredero quebrado de Hope; y luego pasó de mano en mano, algunas de ellas desafortunadas, por lo que lo rodeó la creencia de estar “maldito”.

Después de que el joyero Harry Winston donó el diamante al Instituto Smithsoniano en 1958, enviando despreocupadamente la enorme joya de Nueva York a Washington por correo, creció la fama del diamante. Cuando Jackie Kennedy, entonces primera dama estadounidense, gestionó que se prestara un mes al Louvre de París, la Galería Nacional de Arte de Washington recibió en agradecimiento la Mona Lisa de Da Vinci.

Desde entonces los investigadores han estudiado al diamante de 45 quilates con todas las herramientas no invasivas de su arsenal, buscando entender la distribución precisa de los átomos de boro que le dan a Hope su tinte azul metálico y por qué el diamante emite, o fosforesce, una sombra espectral de color naranja sangre cuando se expone a la luz ultravioleta. Post sospecha que la fosforescencia es resultado de interacciones entre impurezas de nitrógeno y boro en su estructura casi perfecta de carbono.

La mecánica de la coloración figura de manera aún más prominente en la génesis de las gemas con color. Después de todo, los zafiros y rubíes están hechos del mismo mineral básico, el corindón, una colaboración cristalizada de aluminio y oxígeno que sería transparente e incolora si no fuera por un artificio químico.

Con una calificación de dureza de Mohs solo un punto por debajo de la de los diamantes, el corindón se convierte en un rubí rojo a través de la adición oportuna de átomos de cromo. Las investigaciones recientes sugieren que el cromo es lanzado a la corteza desde el manto de la Tierra cuando se encuentran masas continentales.

Un zafiro es un cristal de corindón de cualquier color excepto rojo, aunque mucha gente considera que el zafiro verdadero es azul. En ese caso, el color azul es el resultado de electrones que brincan de ida y vuelta entre dosis casi homeopáticas de átomos de titanio y acero esparcidos por el cristal.

“Se llama transferencia de carga de intervalencia”, dijo Harlow. “Casi no puedes medir la cantidad de acero y titanio, pero el pequeño efecto produce un color intenso”.

Las esmeraldas son las más suaves de las piedras preciosas, con una puntuación de Mohs de entre siete y ocho, y las más finas son piezas de una ciénaga fosilizada. Su base mineral es sobre todo aluminio y sílice, con una infusión crucial de berilio, un elemento ligero, raro y extremadamente tóxico.

Pero “si estás considerando hacer tus propias esmeraldas, detente”, dijo Ottaway. Las esmeraldas se forman durante la creación de montañas, cuando las rocas de lutita y caliza se elevan y comprimen. “Es un efecto de espátula gigante, que mueve a las soluciones calientes”, explicó Ottaway. La sal se disuelve en el barro caliente, convirtiéndolo en salmuera, y esta queda atrapada en bolsas que luego funcionan como pantanos, absorbiendo materia orgánica y metales tóxicos, incluyendo el berilio, que entonces se incorpora a cristales crecientes de silicato de aluminio.

Los agentes colorantes son cantidades pequeñas de vanadio y cromo, que pueden hacer un rubí rojo pero que en el contexto de la estructura del berilo reflejan el verde.

En las esmeraldas nacidas en las montañas de Colombia, el verde es cromático y espectacularmente limpio. Los depósitos de pirita absorben cualquier acero en la zona que de otra manera adulteraría el cristal y enlodaría los poderes refractivos del berilo.

“Es por eso que las esmeraldas colombianas son tan fabulosas”, dijo Ottaway. “Puedes quedar absorto al observar una de esas increíbles piedras”.

Fuente: NYT

Adiós calvicie: científicos averiguan cómo recuperar los folículos capilares

Un reciente estudio científico, publicado en la revista científica Proceedings de la Academia Nacional de Ciencias (PNAS) de Estados Unidos, explica cómo la piel desarrolla los folículos capilares donde eventualmente brota el cabello. Estos mismos a veces se ven afectados por factores fisiológicos y genéticos que juegan un papel importante en el aumento de niveles de la hormona masculina dihidrotestosterona, que los debilita y llega a causar la tan temida calvicie.

Según explicó Mingxing Lei, autor principal del paper, la investigación partió del trabajo con células de piel disociadas de un ratón recién nacido

cuyo comportamiento colectivo fue analizado en centenares de películas en cámara lenta. Las células formaron organoides por transición en seis estadios distintos: 1) células disociadas; 2) células agregadas; 3) quistes; 4) quistes unidos; 5) capas de piel; y 6) piel con folículos. Estos últimos produjeron cabello bastante robusto al ser trasplantados a la parte posterior de un ratón anfitrión.

Entendiendo los folículos

Por medio de distintas pruebas de laboratorio, Mingxing y su equipo lograron obtener una guía molecular para encaminar a células individuales de piel a autoorganizarse en organoides que devienen en folículos productores de cabello.

Proporcionando las señales moleculares y genéticas correctas en la secuencia apropiada, estos organoides pudieron ser correctamente estimulado para desarrollarse de forma completa y producir cabello.

Los folículos de las personas mayores van perdiendo su capacidad de hacer crecer cabello en la medida en que se van perdiendo sus capacidades regenerativas.

En el futuro, este estudio y otros por venir podrán trazar una estrategia para curar la calvicie, que afecta a cerca del 50% de las personas que sobrepasan los 50 años de edad.

Fuente: lr21.com

La impresionante “megalópolis” maya descubierta con una nueva tecnología láser en la jungla de Guatemala

El hallazgo incluye más de 60.000 ruinas mayas escondidas en la jungla de Guatemala.

Descrito como un importante descubrimiento arqueológico, para la investigación se utilizó tecnología de escaneo láser para analizar digitalmente debajo del dosel forestal.

Se hallaron casas, palacios, carreteras elevadas y fortificaciones de defensa que habían permanecido escondidas durante siglos en la jungla.

Se piensa que las estructuras, que se ubican cerca de ciudades mayas ya conocidas, eran hogar de millones de personas, algo que ya se había sugerido en otros estudios.

Los investigadores mapearon más de 2.100 km cuadrados en Petén, en el norte de Guatemala.

En la investigación se utilizó la revolucionaria tecnología LiDAR, llamada así por ser las siglas en inglés de Laser Imaging Detection and Ranging (Detección y medición de imágenes con láser=

Esta tecnología permite determinar la distancia desde un emisor láser a un objeto o superficie utilizado un haz láser pulsado.

Los investigadores retiraron digitalmente el dosel forestal de imágenes aéreas tomadas en el área ahora despoblada. Y encontraron las ruinas de “una extensa civilización precolombina que era mucho más compleja e interconectada” que lo que los especialistas habían pensado previamente.

“Las imágenes LiDAR dejan en claro que esta región entera era un sistema de asentamientos cuya escala y densidad poblacional ha sido sumamente subestimada”, afirma Thomas Garrison, arqueólogo y explorador de National Geographic especializado en tecnología digital para investigación arqueológica.

Tecnología revolucionaria

Algunos arqueólogos describen a la LiDAR como “mágica”, ya que está ayudando a desvelar hallazgos arqueológicos que son casi invisibles.

Para la investigación se proyectaron haces de láser pulsado a la tierra desde un avión y se midieron las longitudes de onda a medida que éstos rebotaban, lo cual es muy similar a la forma como los murciélagos utilizan sus sonar para cazar.

La LiDAR permitió a los investigadores crear una imagen tridimensional detallada de lo que realmente había debajo de la superficie en esa área.

“La LiDAR está revolucionando la arqueología de la misma forma como el Telescopio Espacial Hubble revolucionó la astronomía”, le dijo Francisco Estrada-Belli, arqueólogo de la Universidad de Tulane, a la revista National Geographic, que publicó el estudio.

“Necesitaremos 100 años para analizar todos los (datos) y realmente entender lo que estamos viendo”, agrega.

Los arqueólogos que excavaron un sitio maya llamado El Zotz, en el norte de Guatemala, llevaron a cabo un detallado mapeo de la zona que tomó años.

Pero el estudio de LiDAR reveló un muro fortificado de 9 metros que los arqueólogos no habían notado previamente.

“Quizás eventualmente habríamos llegado hacia la colina donde está esta fortificación, pero yo estuve a unos 45 metros de allí en 2010 y nunca vi nada”, le dijo Thomas Garrison a Live Science.

En años recientes la tecnología LiDAR también ha sido utilizada para revelar ciudades previamente escondidas cerca del antiguo e icónico templo de Angkor Wat, en Camboya.

Lugares escondidos

La civilización maya, en su apogeo hace unos 1.500 años, cubrió un área de casi dos veces el tamaño de Inglaterra medieval, con una población de unos 5 millones.

“Con estos nuevos datos ya no es inaceptable creer que aquí vivieron entre 10 y 15 millones de personas”, asegura Estrada-Belli. “Incluidos muchos que vivieron en las zonas bajas y pantanosas que muchos de nosotros pensaríamos eran inhabitables”.

Se cree que la mayoría de las 60.000 estructuras recién identificadas son plataformas de piedra que pudieron soportar las tradicionales casas de cubiertas vegetales de los mayas.

Uno de los hallazgos escondidos es una pirámide de siete pisos tan cubierta de vegetación que prácticamente quedó fundida en la jungla.

Un hallazgo que sorprendió a los arqueólogos fue la compleja red de calzadas que unían a las ciudades mayas en el área.

Las carreteras elevadas, que permitieron el paso fácilmente incluso durante las temporadas de lluvia, eran suficientemente amplias y esto sugiere que fueron muy transitadas y utilizadas para el comercio.

El análisis LiDAR fue la primera parte de un proyecto de tres años dirigido por la organización guatemalteca que promueve la conservación del patrimonio cultural.
Este permitirá eventualmente mapear más de 14.000 km cuadrados de tierras bajas en el país.

Fuente: BBC

Impacto cósmico incendió un 10% de la tierra hace 12,800 años

Hace 12.800 años, un 10 por ciento de la superficie terrestre de la Tierra, unos 10 millones de kilómetros cuadrados, fue consumida por los incendios por un impacto cósmico, sostiene un nuevo estudio.

Por entonces, la Tierra había emergido de otra edad de hielo, el clima era benigno y los glaciares se habían retirado. De la nada, el cielo se iluminó con bolas de fuego. Esto fue seguido por ondas de choque.

Los incendios se precipitaron sobre el paisaje y el polvo obstruyó el cielo, cortando la luz del sol. A medida que el clima se enfriaba rápidamente, las plantas morían, las fuentes de alimentos se extinguían y los glaciares volvieron a avanzar. Las corrientes oceánicas se desplazaron, configurando el clima en un estado más frío, casi “glacial”, que duró mil años más.

Finalmente, el clima comenzó a calentarse nuevamente y los seres humanos volvieron a emerger en un mundo con menos animales grandes y una cultura humana en América del Norte que dejó tipos de lanza completamente diferentes.

Esta es la historia respaldada por un estudio masivo de marcadores geoquímicos e isotópicos recién publicado en el Journal of Geology. Los resultados son tan grandes que el estudio tuvo que dividirse en un primer documento y en un segundo.

Los 24 autores del artículo incluyen al Profesor Emérito de Física y Astronomía en la Universidad de Kansas Adrian Melott y al Profesor Brian Thomas, un doctorado de 2005 en Kansas, ahora en la Universidad de Washburn.

“El trabajo incluye mediciones hechas en más de 170 sitios diferentes en todo el mundo”, dijo Melott.

El investigador de la Universidad de Kansas y sus colegas creen que los datos sugieren que el desastre se desencadenó cuando la Tierra colisionó con fragmentos de un cometa en desintegración que tenía aproximadamente 100 kilómetros de diámetro, cuyos restos persisten en nuestro sistema solar hasta el día de hoy.

“La hipótesis es que un cometa grande se fragmentó y los fragmentos impactaron la Tierra, causando este desastre”, dijo Melott. “Varias firmas químicas diferentes -dióxido de carbono, nitrato, amoníaco y otras- parecen indicar que un asombroso 10 por ciento de la superficie terrestre de la Tierra, o cerca de 10 millones de kilómetros cuadrados, fue consumida por los incendios”.

Según Melott, el análisis del polen sugiere que los bosques de pinos probablemente fueron quemados para ser reemplazados por álamos, que es una especie que coloniza áreas despejadas.

De hecho, los autores postulan que el impacto cósmico podría haber desencadenado el episodio frío del Joven Dryas, la quema de biomasa, las extinciones del Pleistoceno tardío de especies más grandes y los “cambios culturales humanos y la disminución de la población”.

“Los cálculos sugieren que el impacto habría agotado la capa de ozono, causando aumentos en el cáncer de piel y otros efectos negativos para la salud”, dijo Melott. “La hipótesis de impacto sigue siendo una hipótesis, pero este estudio proporciona una cantidad masiva de evidencia, que argumentamos que solo puede explicarse por un gran impacto cósmico”.

Fuente: Europa Press

Diseñan tecnólogos mexicanos secador híbrido de maíz que duplica la producción

El proyecto se encuentra trámite de patente y puede ser parte de un modelo cooperativista de agricultores

Si bien en 2016 los productores de maíz de la cuenca del Papaloapan, en Veracruz, cosecharon unas 25 mil toneladas, para el presente año las autoridades de agricultura contemplan que la cifra será inferior, principalmente porque el precio del grano ha venido a menos, aproximadamente en un 50 por ciento en comparación con años anteriores.

Lo anterior ha propiciado que los agricultores dirijan sus aspiraciones a la siembra de otros productos cuyo pago supere al del maíz. Sin embargo, académicos del Instituto Tecnológico Superior de Tierra Blanca han creado un secador de grano que duplica la producción, a fin de colaborar con la economía de la región.

La doctora Erika Dolores Ruiz, responsable administrativa del proyecto, refiere que la zona es eminentemente agrícola. Lamentablemente la producción de maíz ha disminuido debido a que los agricultores se han dedicado más a la siembra de la caña de azúcar, pues es mejor pagada.

“El proyecto se echó a andar para que el productor de maíz duplique su producción. El grano se siembra por temporada y con la máquina aceleramos la producción, porque se corta el grano maduro y se mete al secador, lo que da oportunidad de que se vuelva a sembrar, de manera que se tienen dos cosechas al año”.

Aproximadamente el tiempo de secado tradicional en el campo y en mazorca es de dos semanas, lo cual depende de la zona geográfica y las temperaturas que actualmente se ven influenciadas por el cambio climático. En el secador a nivel piloto se procesan cuatro kilogramos de grano en tres sistemas de secado (charolas, rotatorio y lechofluidizado) a lo largo de cuatro horas, teniendo un escalonamiento técnico para 500 kilogramos.

La idea del secador híbrido para cualquier tipo de grano y el diseño del prototipo que funciona a través de celdas solares y la combinación de los tres sistemas se debe a los profesores Ibis Rafael Huerta Mora y Raimundo Morales Blas, responsables técnicos. En el proyecto también participan alumnos de ingeniería en administración, industrias alimentarias y electrónica.

“El equipo multidisciplinario busca la comercialización de artefacto, que actualmente implica una inversión de 50 mil pesos, cuando los existentes en el mercado pueden superar los 500 mil pesos. A las secretarías de Economía y de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación les interesa el desarrollo e incluso para echar a andar una cooperativa con los productores de la región”, enfatiza la doctora en ciencias Erika Dolores Ruiz.

El proyecto participó en el Evento Nacional Estudiantil de Innovación Tecnológica, en agroHackaton en Guanajuato y en Vive con Ciencia, donde obtuvo mención honorífica. (Agencia ID)

Nuevo avance permitirá convertir el agua en combustible

Los llamados “combustibles solares” prometen. Están formados por materiales que pueden capturar y almacenar la energía solar en sus enlaces químicos para usarla cuando haga falta.

En los últimos dos años, investigadores del Caltech y del Lawrence Berkeley National Laboratory (Berkeley Lab, de EEUU) han duplicado el número de materiales que pueden hacer ese papel.

Lo han hecho gracias al desarrollo de un proceso que podría acelerar la sustitución del carbón, el petróleo y otros combustibles fósiles por combustibles solares comercialmente viables.

Cómo se desarrollan

Los combustibles solares se crean utilizando sólo la luz solar, el agua y el dióxido de carbono (CO2). En la actualidad, los científicos están explorando una gama potenciales objetivos, desde el gas hidrógeno hasta los hidrocarburos líquidos. La producción de cualquiera de estos combustibles implica la división del agua.

Cada molécula de agua está compuesta por un átomo de oxígeno y dos átomos de hidrógeno. En el proceso de elaboración de combustibles solares, los átomos de hidrógeno se extraen y luego se unen, para crear hidrógeno altamente inflamable, o se combinan con CO2 para crear combustibles hidrocarbonados, y así tener una fuente de energía abundante y renovable.

El problema, sin embargo, es que las moléculas de agua no se rompen solo con que la luz del sol incida sobre ellas -si lo hicieran, los océanos no cubrirían la mayor parte de nuestro planeta-: Necesitan un poco de ayuda de un catalizador de energía solar.

Muchos fotoánodos

Aquí es donde entran en juego los llamados fotoánodos, que son materiales capaces de dividir el agua usando la luz como fuente energética.

En las últimas cuatro décadas, los especialistas han logrado identificar 16 de estos materiales fotoánodos. Lo que ha conseguido el equipo del Berkeley Lab, dirigido por John Gregoire, con su nuevo método de alto rendimiento ha sido descubrir 12 nuevos fotoánodos prometedores en poco tiempo.

Este nuevo método se ha desarrollado gracias a la combinación de ensayos computacionales y experimentales, primero extrayendo una base de datos de materiales para compuestos potencialmente útiles, revisándola en base a las propiedades de los materiales, y luego probando rápidamente a los candidatos más prometedores.

Hasta ahora, los procesos de búsqueda de fotoánodos se habían realizado en pesados experimentos con compuestos individuales, en los que se evaluó su potencial uso en aplicaciones específicas.

“Es emocionante encontrar 12 nuevos fotoanodos potenciales para la fabricación de combustibles solares, pero aún más para tener un nuevo gasoducto de descubrimiento de materiales en el futuro”, explica Gregoire en un comunicado.

Por otra parte, la investigación, que ha servido para comprender mejor el nivel básico de los materiales, ha revelado cómo diferentes opciones pueden producir materiales con propiedades diferentes, así como cómo “afinar” esas propiedades para hacer un mejor fotoanodo.

“El avance clave del equipo fue combinar las mejores capacidades permitidas por la teoría y los supercomputadores con nuevos experimentos de alto rendimiento para generar conocimiento científico a un ritmo sin precedentes”, concluye Gregoire.

Fuente: tendencias21.net

Wikie, la primera ballena orca que puede imitar el habla humana diciendo “hola” y “adiós”

Es capaz de decir “hola” y “adiós” y se cree que es el primer mamífero de este tipo capaz de copiar el habla humana.

Wikie es una orca hembra de 16 años que aprendió a “hablar”: es capaz de decir unas cuantas palabras humanas copiando a su entrenador en un parque marino en Francia.

El repertorio del animal incluye además el nombre “Amy” y “uno, dos, tres”.

Las ballenas y delfines son algunos de los pocos animales, además de los humanos, que pueden aprender a producir sonidos nuevos con sólo escucharlos.

“En los mamíferos esto es muy raro”, afirma el doctor Josep Call, de la Universidad de St Andrews, Escocia, uno de los autores del estudio.

“Los humanos obviamente son muy buenos en esto… Y hay que destacar que los mamíferos que mejor lo pueden hacer son los marinos”, agrega.

“Dialectos”

Los investigadores decidieron investigar si las orcas podrían aprender nuevas vocalizaciones imitando a otros.

Eligieron para su estudio a la hembra Wikie del Acuario Marineland en Antibes, Francia.

Y le enseñaron a decir palabras humanas a través de su espiráculo.

Los sonidos pueden escucharse en grabaciones donde simula palabras como “hola” y “Amy” y cuenta “uno, dos, tres” usando graznidos, silbidos estridentes y trompetillas.

Se sabe que las orcas viven en grupos y tienen “dialectos” vocales únicos. Pueden copiar a otros miembros de su especie en la vida silvestre, aunque esto no se ha confirmado.

“La orca que estudiamos en cautiverio era capaz de aprender vocalizaciones de otras orcas y también vocalizaciones humanas al imitarlas”, afirma el doctor Call.

“Por lo tanto este resultado sugiere que ésta es también una explicación plausible de cómo las orcas en la vida silvestre aprenden vocalizaciones de otras orcas y cómo desarrollan sus dialectos”.

Las imitaciones vocales son una marca del habla humana. Pero en otros animales es una característica sumamente rara.

Los delfines y ballenas beluga son unos de los pocos mamíferos que pueden copiar sonidos de otras especies o de otros ejemplares.

Algunas aves simulan el habla humana, particularmente los loros, pero también algunos miembros de la familia de los cuervos.

El doctor José Abramson, de la Universidad Complutense de Madrid (España), que también participó en el estudio, afirma que algún día podrían ser posibles las “conversaciones” básicas con Wikie.

“Sí, es concebible… si tienes etiquetas, descripciones de lo que son las cosas”, explica. “Ya se ha hecho antes con un famoso loro gris y con delfines utilizando lenguaje de señas; oraciones como ‘tráeme ese objeto’ o ‘pon ese objeto sobre o debajo del otro’”.

Sin embargo, afirma que tenemos que ser cautelosos sobre imponer conceptos humanos en animales, ya que se puede obtener más tratando de entender la forma natural como cada especie se comunica en su propio ambiente.

Poderosos depredadores

Wikie realizó sonidos mientras estaba parcialmente sumergida en el agua con su espiráculo expuesto al aire.

Los sonidos que hizo bajo el agua pueden ser muy distintos. Y debido a que sólo se estudió a una orca, los investigadores no están seguros si hay más orcas silvestres que copian sonidos.

La orca, conocida popularmente como ballena asesina, es la especie más grande de delfínidos y habita en todos los océanos del planeta. También es uno de los depredadores más poderosos del mundo.

Se alimentan de mamíferos marinos como focas, leones marinos e incluso ballenas y es sabido que son capaces de atrapar a focas paradas en el hielo.

Los experimentos del estudio fueron publicados en la revista Proceedings of the Royal Society de Londres.

Fuente: BBC